Pumpkin Spice: la historia del aroma que convirtió al otoño en una bebida

Hay aromas que nos transportan a un lugar o a una época del año. Para millones de personas, la combinación de canela, jengibre, nuez moscada y clavo anuncia la llegada del otoño incluso antes de que las hojas comiencen a cambiar de color.
Hoy encontramos ese sabor en cafés, galletas, pasteles, velas aromáticas y hasta productos para el cuidado personal. Pero el famoso Pumpkin Spice no nació en una cafetería ni fue inventado por Starbucks. Su historia comenzó mucho antes, entre recetas familiares y tartas de calabaza.
Una receta con más de dos siglos de historia

Para encontrar uno de los antecedentes documentados del Pumpkin Spice hay que viajar hasta 1796, cuando Amelia Simmons publicó American Cookery, considerado el primer libro de cocina escrito por una estadounidense.
Entre sus páginas aparecen recetas de tarta de calabaza que incluyen especias como jengibre, nuez moscada, anís y pimienta de Jamaica. Aunque las combinaciones eran distintas de las actuales, ya existía esa mezcla de sabores cálidos que hoy asociamos con el otoño.

La tradición de preparar postres especiados con calabaza se mantuvo durante generaciones, especialmente en Estados Unidos, donde la tarta se convirtió en uno de los alimentos característicos de las celebraciones de Acción de Gracias.
¿Qué contiene realmente el Pumpkin Spice?

Aunque su nombre significa literalmente especias de calabaza, la mezcla tradicional no necesita contener calabaza. Recibe ese nombre porque se utilizaba para condimentar la famosa pumpkin pie o tarta de calabaza.
Sus ingredientes más habituales son:

Algunas recetas también incorporan pimienta de Jamaica. Las proporciones varían según la marca o la preparación.
1934: cuando las especias llegaron juntas a un frasco

Durante mucho tiempo, los cocineros mezclaban las especias por separado. En 1934, McCormick comenzó a comercializar su propia mezcla preparada de Pumpkin Pie Spice, facilitando la elaboración de postres.
Su fórmula combina jengibre, canela, nuez moscada y pimienta de Jamaica. No fue el origen de las especias para tarta de calabaza, pero sí un paso importante en su comercialización.
2003: el café que lo cambió todo

El gran salto llegó en 2003. Starbucks buscaba una bebida de temporada y un pequeño equipo comenzó a experimentar con sabores inspirados en la tarta de calabaza.
Según la compañía, sus desarrolladores probaron bocados de tarta acompañados de espresso para descubrir qué especias combinaban mejor con el café. Después de varios meses de pruebas, nació el Pumpkin Spice Latte.

La bebida se lanzó inicialmente en alrededor de cien establecimientos de Vancouver, Canadá, y Washington D. C., Estados Unidos. Su recepción llevó a la empresa a extenderla por ambos países al año siguiente.
Un dato curioso: la receta original no contenía puré de calabaza. Starbucks lo incorporó en 2015.
De una bebida a todo un fenómeno otoñal

Con el paso de los años, el Pumpkin Spice se convirtió en mucho más que un sabor. Su regreso a las cafeterías empezó a funcionar como una señal de que llegaba la temporada de suéteres, tardes frescas y bebidas calientes.
Las redes sociales también contribuyeron a popularizarlo. Su presencia se extendió a galletas, cereales, cremas, velas y otros productos de temporada.
En México, donde tenemos nuestras propias tradiciones otoñales y recetas con calabaza, esta tendencia ha encontrado su lugar entre quienes disfrutan de las bebidas especiadas y los pequeños rituales que acompañan el cambio de estación.

Al final, quizá el secreto del Pumpkin Spice no esté solamente en su sabor, sino en lo que evoca: tardes tranquilas, algo recién horneado y la sensación de que ha llegado una de las épocas más acogedoras del año.
Y tú, ¿eres del equipo Pumpkin Spice Latte o prefieres un café de olla bien calientito?