
Si pensabas que la conexión y el drama de extrañar a tu mejor amiga eran exclusivos de los humanos, el reino animal acaba de demostrarte lo contrario.
Diversos estudios en comportamiento animal han revelado que las vacas eligen a su compañera favorita dentro de la manada y crean vínculos sumamente cercanos.

Cuando son separadas de su «inseparable», presentan signos claros de estrés y ansiedad: su ritmo cardíaco se acelera y sus vocalizaciones aumentan de manera notable. Sin embargo, todo vuelve a la calma en el momento exacto en que se reencuentran.

Así que la próxima vez que veas a dos vacas pastando juntas, probablemente estés presenciando una amistad de verdad