
Siempre nos han dicho que la Ciudad de México es el centro del país, pero cuando sacas la regla en el mapa, te das cuenta del verdadero monstruo territorial que habitamos.
Si trazamos una ruta desde la capital hasta el rincón continental más remoto de nuestro territorio —el extremo noroeste en Baja California, justo en la frontera de Tijuana y Mexicali—, la distancia supera los 2,200 kilómetros en línea recta y más de 2,700 kilómetros si decides armar el road trip por carretera. Para dimensionarlo: con ese kilometraje podrías cruzar con tranquilidad varios países de Europa.

Y el mapa se vuelve aún más impresionante si consideramos nuestras islas y zonas marítimas. Puntos como el Archipiélago de Revillagigedo o la Isla Guadalupe empujan las fronteras mexicanas cientos de millas mar adentro en el Océano Pacífico. México es un auténtico gigante geográfico repleto de desiertos, selvas, montañas y costas que rompen cualquier escala mental.
