HOY ES 7 DE SEPTIEMBRE… Y MECANO VOLVIÓ A SONAR

Hay canciones que tienen una fecha. Y hay otras que se apoderan de ella.


Cada 7 de septiembre, las redes sociales, las playlists y hasta las conversaciones entre amigos terminan recordando una misma canción: “El 7 de septiembre” de Mecano.


Más de tres décadas después de su lanzamiento, el tema sigue apareciendo puntualmente en esta fecha. Y detrás de ese clásico del pop español existe una historia de amor real, una ruptura y una curiosa costumbre que sobrevivió incluso cuando la relación había terminado.

Todo comenzó un 7 de septiembre

La historia comenzó el 7 de septiembre de 1981, cuando Nacho Cano conoció a la escritora Coloma Fernández Armero en el Golden Village, un conocido local de la noche madrileña.


Ella tenía 19 años y aquel encuentro terminó convirtiéndose en una relación que duró alrededor de ocho años. La historia incluso inspiró otra canción de Mecano: “La fuerza del destino”, publicada en 1988

Aquella canción contaba el comienzo de la relación; “El 7 de septiembre” contaría lo que ocurrió después de que el amor terminara.

Se separaron, pero conservaron su aniversario

Nacho y Coloma terminaron su relación en 1989. Pero, aunque ya no eran pareja, decidieron conservar una tradición: reunirse cada 7 de septiembre, la fecha en que se habían conocido.


Después de la ruptura comenzaron a encontrarse nuevamente ese día y llegaron a acudir al restaurante La Parra, en Madrid, donde incluso mantenían el mismo rincón.

Y ahí está la historia que terminó convirtiéndose en canción.


Dos personas que ya no eran novios regresando al mismo lugar, sentándose frente a frente y tratando de descubrir qué quedaba de aquella relación.


No necesariamente querían volver.
Pero tampoco podían comportarse como dos completos desconocidos.

De la historia de amor a una canción

Nacho Cano llevó aquella experiencia a “El 7 de septiembre”, interpretada por Ana Torroja y publicada en el álbum Aidalai en 1991. El tema fue el primer sencillo del disco.


La canción habla precisamente de ese extraño territorio que existe después de una ruptura: cuando la relación terminó, pero todavía queda cariño, recuerdos y cierta intimidad.


Incluso hay una pregunta que resume perfectamente esa situación: ¿cómo saludas a alguien que alguna vez fue el amor de tu vida?
¿Con un beso en la mejilla?
¿O todavía existe suficiente confianza para hacerlo en los labios?


Ese detalle convirtió a la canción en algo mucho más complejo que una simple canción de desamor.

El éxito que regresó cada septiembre

Cuando Aidalai llegó en 1991, Mecano ya era uno de los grupos más importantes del pop español.


“El 7 de septiembre” se convirtió en uno de sus temas más recordados y, con el paso de los años, ocurrió algo curioso: la canción adquirió una especie de cita anual con el público.


No necesita una gira.
No necesita un aniversario del grupo.
No necesita una noticia sobre Mecano.
Solamente necesita que llegue el 7 de septiembre.


Y entonces vuelve a sonar.

Una canción que envejeció junto con nosotros
Quizá ahí está la razón de su permanencia.
La canción no habla solamente de una pareja joven enamorada. También habla del paso del tiempo.


De mirar a alguien después de muchos años.
De preguntarse qué queda.
De reconocer que una historia terminó sin que necesariamente desaparezca todo lo que significó.


Coloma Fernández Armero ha contado que escuchar la canción durante los primeros años fue doloroso, aunque con el tiempo pudo verla con mayor distancia y reconocer su belleza.

¿Por qué seguimos escuchándola cada 7 de septiembre?


Y eso hace todavía más interesante la historia: la canción que nació de una relación real terminó teniendo una vida propia.


Porque Mecano consiguió algo bastante difícil: convertir una fecha privada en una fecha colectiva.


Tal vez todos tenemos nuestro propio “7 de septiembre”.


Una fecha que nos recuerda a alguien.
Una canción.
Una ciudad.
Un restaurante.
Una fotografía.
Un amor que terminó.
O simplemente una etapa de nuestra vida a la que ya no podemos regresar.
Por eso, cuando llega septiembre, la canción vuelve.


Y mientras alguien la escucha por primera vez, otra persona probablemente la está escuchando después de muchos años y recuerda exactamente dónde estaba cuando aquella canción significaba algo diferente.
Más de 30 años después, “El 7 de septiembre” sigue siendo nuestro aniversario… aunque la historia de cada quien haya terminado hace mucho tiempo

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