
La lucha libre mexicana está de luto. El Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) confirmó el fallecimiento de Heriberto Ruiz Sánchez, mejor conocido sobre el cuadrilátero como «Rizado Ruiz», uno de los grandes representantes de la época dorada del pancracio nacional. Tenía 91 años.

Originario de Sombrerete, Zacatecas, «Rizado Ruiz» nació el 11 de julio de 1935 y dejó una huella imborrable en la historia de la entonces Empresa Mexicana de Lucha Libre (EMLL), organización que años después se convertiría en el actual CMLL. Como homenaje, la Arena México guardó un emotivo minuto de aplausos para despedir a uno de sus históricos gladiadores. Hasta el momento no se han dado a conocer las causas de su fallecimiento.

Un zacatecano que conquistó la Arena México
Heriberto Ruiz debutó profesionalmente el 20 de diciembre de 1958 en la Arena Coliseo frente a Rudy Mar Allah. Gracias a su técnica, resistencia y estilo recio, rápidamente se convirtió en uno de los luchadores más respetados de su generación.
El momento más importante de su carrera llegó el 21 de abril de 1964, cuando derrotó a Halcón Dorado para conquistar el Campeonato Nacional de Peso Welter, cinturón que defendió exitosamente frente a figuras como Raúl Reyes y el legendario Huracán Ramírez, con quien protagonizó una de las rivalidades más recordadas de los años sesenta.

También compartió cartel con grandes nombres como El Santo, Blue Demon, Mil Máscaras y Ángel Blanco, formando parte de una generación que consolidó la popularidad de la lucha libre mexicana dentro y fuera del país.
Una dinastía que sigue vigente
Más allá de sus logros individuales, «Rizado Ruiz» pertenecía a una familia profundamente ligada al pancracio. Era hermano de Rodolfo Ruiz, quien también fue luchador, réferi y entrenador, y tío de Averno, una de las máximas figuras contemporáneas del CMLL.
Su historia representa el legado de una familia que ha mantenido vivo el espíritu de la lucha libre durante más de seis décadas.
Un legado para Zacatecas

Con la partida de «Rizado Ruiz», Zacatecas pierde a uno de sus deportistas más emblemáticos. Su nombre permanecerá en la memoria de los aficionados que vivieron la época dorada de la lucha libre y de las nuevas generaciones que hoy reconocen el camino que ayudó a construir.

Descanse en paz, Heriberto «Rizado Ruiz», orgullo de Sombrerete y leyenda del pancracio mexicano.